Los caballeros hospitalarios
de San Juan Bautista de Jerusalén. Luego Caballeros de Rodas. Luego Caballeros
de Malta.
Desde 1161 esto
caballeros hospitalarios reciben continuas donaciones de terratenientes de
Villalobos. Del castillo tenemos documentos desde 113, cuando aparece el primer
“tenente” documentado como tal. En 1319 el infante don Juan manda en su
testamento que el castillo de Villalobos vuelva a la orden de San Juan de donde
lo había tomado. ¿Desde cuando venían los hospitalarios ostentando la posesión
de este castillo?, pues parece que aproximadamente desde 1295.
También desde
1163 se dona a estos caballeros un tercio de la iglesia de San Salvador, que
llegarían a detentar en su totalidad, como viene indicando el libro becerro de
presentaciones de la diócesis, año 1468.
No debe ser
casualidad que el hospital de la Trinidad, cuya capilla era un edificio
despegado del anterior, estuviera en terrenos de la misma parroquia. La orden
de San Juan se llamaba de los Hospitalarios, y a eso se dedicaban. No obstante
el documento más antiguo de esta institución, unas bulas del papa Julio II en
1507, dicen que el titular del hospital
era la orden de Santiago.
Parece bastante
evidente que el castillo, la parroquia de San Salvador y el Hospital de la
Trinidad constituyeron una unidad de servicio y de poder de los caballeros
hospitalarios en el entramado urbano de Villalobos.
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| Patio del hospital de los caballeros de San Juan en Rodas. |
La Soberana Orden
Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, más conocida
como la Orden de Malta, es una orden religiosa-militar fundada en Jerusalén
en el siglo XI. Nació dentro del marco de las cruzadas y desde un principio, junto
a su actividad hospitalaria, desarrolló acciones militares contra los ejércitos
musulmanes.
La Orden tuvo su
primera sede en Jerusalén, en 1142. Tras la conquista de Jerusalén por Saladino,
pasó a San Juan de Acre, donde construyó un hospital. Cuando fue expulsada a su
vez de allí en 1291, la Orden se instaló en Chipre y posteriormente en Rodas. En
1530, ocho años después de haber salido de Rodas, Carlos I de España cedió a la
Orden las islas de Malta, Gozo y Comino, así como Trípoli.
Después de la conquista
de la isla de Rodas, sus miembros pasaron a ser llamados Caballeros de Rodas y,
tras la cesión del archipiélago maltés, Caballeros de Malta.
En 1798, Napoleón
Bonaparte ocupó la isla obligando a la orden a abandonarla. En 1800, los ingleses
conquistaron el archipiélago. Aunque fueron reconocidos los derechos de la
orden sobre la isla en el Tratado de Amiens en 1802, los términos estipulados no
fueron respetados y la isla dejó de ser la sede de la Orden.
En 1845 la orden podía considerarse prácticamente disuelta, ya que en cada país existía y se organizaba de distinta manera. Después de haber tenido sedes provisionales la orden se estableció finalmente en Roma en 1834.
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| En la cima del Aventino, en Roma, ondea la bandera de la Orden de Malta.Hoy es la única posesión que les queda. Es extraterritorial y sus miembros tienen estatuto diplomático. |
Durante el siglo
XX la Orden volvió a centrarse en su misión de asistencia hospitalaria. Su sede
central, que ha cambiado de sitio en varias ocasiones, actualmente se encuentra
en la ciudad de Roma, en la Via dei Condotti, en el Palacio Magistral, cerca de
la plaza de España. Ese edificio y la Villa del Aventino, tienen estatuto
diplomático. Su nombre completo es: Soberana Orden Militar y Hospitalaria de
San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.
Al final de la
Edad Media, cuando fue abolida la orden de los templarios, teniendo en cuenta
que se dedicaban a la custodia de peregrinos, sus castillos e inmuebles pasaron
a otras, principalmente los Hospitalarios de San Juan. En España se hicieron
cargo de los establecimientos del camino de Santiago la orden militar de
Santiago de la Espada, en Portugal la Orden de Cristo. En nuestro camino
jacobeo es frecuente encontrar un templo dedicado a San Juan Bautista, unido a
un hospital o albergue.
La presencia de
la Orden de San Juan en Villalobos fue importante. Hay referencias de que
tuvieron algún tiempo en varios episodios discontinuos la posesión del
castillo. Hay también referencias a una “casa”. Seguramente fueron los que
fundaron el Hospital de la Trinidad, que siempre fue la fundación de hospitales
oficio de esta orden de caballería.
1161 y 1163 La
condesa de Villalobos, Teresa Fernández, y sus hijos donan al Hospital de San
Juan de Jerusalén varias heredades. Entre ellas estaban las propias arras que
Teresa había recibido de su marido, y que éste a su vez había heredado de su
hermano Rodrigo.
Las relaciones debieron ir profundizándose
con el tiempo, y un hijo de los condes Osorio Martínez y Teresa Fernández,
Gonzalo Osorio, llegó a solicitar y obtener en préstamo de los hospitalarios
diverso material. Concretamente fueron tres caballos, una loriga, dos grebas y
440 áureos. También parece que Gonzalo les favoreció con una manda testamentaria,
pero murió antes de devolver el préstamo por lo que tuvieron que ser sus
hermanas quienes hicieran frente a la deuda ante la Orden de San Juan.
1163
Marina Pérez, mujer de Fernando Gutiérrez, otorga sus heredades en Villalobos,
y en su término: solares, eras, viñas tierras y hacenderas al Hospital de San
Juan de Jerusalén, y lo confirma todo el concejo de Villalobos. El mismo año
Ciprián Pérez (¿hermano de Marina?) dona a la Orden de San Juan un tercio de la
iglesia de San Salvador de Villalobos, y otro tercio en garantía por diez
maravedís de mis sobrinos, hijos de Rodrigo Yáñez.
1180 Como pago de ellos, Aldonza, Constanza, Sancha y Jimena Osorio concedieron al Hospital de Jerusalén la villa de Ribota, junto al río Valderaduey cerca de Villalpando[1]. Sólo un año después, Aldonza estaba negociando con la orden de San Juan la continuidad y terminación de las obras de la iglesia de San Juan de Benavente.
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| San Juan del Mercado. Benavente. |
1224, Don Fernando González de Villalobos entrega a la Orden de San Juan cuantos bienes posee en las «villulas» de Maire y Fresno. Entre los testigos aparece: de Villalupez: Johanes Petri, presbiter.
1227 Su hijo, Rodrigo Fernández de Villalobos,
donó a la orden de San Juan su cuerpo y alma, comprometiéndose a entregar a la
Orden lo que tenía en Fuentes de Ropel, con efectos para después de la muerte
de Rodrigo. En cambio, éste recibiría de la Orden la tenencia de la misma
donación de Fuentes más las propiedades que la Orden tenía en el valle de
Villalobos (en Villalobos, Villanueva la Seca, San Esteban del Molar, Palazuelo
y Vega de Villalobos[2]). Y así mismo su madre doña
Elvira da otra cuarta parte y heredad, y aparte al prior Fabián Sánchez ciertas
heredades en Villalobos y Villanueva (La Seca) y San Esteban del Molar, y en
Palaçuelo y en la Vega.
El castillo y la cerca
En Villalobos se mencionan tenentes desde 1113. En 1221, Gil Manrique (ya lo vimos más arriba, esposo de Teresa Fernández de Villalobos) rinde pleito homenaje del castillo de Villalobos al rey de León Alfonso IX.
1113 Fernando Menéndez[3]
1123 y 1136 Rodrigo Martínez de Villalobos
1139 Pedro
Martínez de Villalobos
1147 Conde
Ponce
1148 a 1159 Conde
Osorio Martínez de Villalobos
1163 Condesa
doña Teresa de Villalobos
1170 Gonzalo
Osorio de Villalobos
1195 Rodrigo
Pérez de Villalobos
1220-1223 Gil
Manrique de Manzanedo, esposo de Teresa Fernández de Villalobos. Quien rinde
homenaje a Alfonso IX
1293 Inés
Rodríguez de Villalobos, nieta de los anteriores.
El
conde Osorio aparece en los documentos 38 y 41 de los privilegios de San Juan
como Osorio Martínez, en el segundo caso tenente en Malgrat (Benavente), sus
fechas: 1139 y 1140. Suponemos que Rodrigo Martínez, que, como ya se dijo murió
en 1138 sería tenente del castillo de Villalobos hasta su muerte. Y también
suponemos que a su hermano Osorio Martínez no le daría el rey la tenencia hasta
1148. Mientras ostentaba este cargo provisionalmente el conde Ponce.
El 1 de diciembre de 1173 los hermanos
Gonzalo y Constanza Osorio otorgan fuero a Villalobos. El fuero constituye la
primera normativa para regular la vida social y económica de un pueblo.
… e aquél que verdaderamente de vos castillo
o solar viere que a nos e los nuestro ssucessores paga fuero, e aquél que en su
lugar por aventura viniere a comparar su iuguero, e algún mezquino non faga
ningún fuero.
Debía ser señor
de Villalobos D. Fernando González, cuando en 1221 D. Gil Manrique, su yerno, prestaba
homenaje a Alfonso IX en Zamora, por el castillo de Villalobos. Estaba don Gil casado
con Teresa Fernández de Villalobos, hija
de don Fernando.
“…tenia
la Orden de San Juan parte en el señorío de Villalobos desde que D. Fernan
Gutierrez, y doña Marina Pérez su mujer se la donaron (ver 1163 en el apartado anterior) …el infante don Juan, hijo del rey don Alonso
X, el cual en el testamento que hizo en Segovia a 31-1-1319 manda que la casa
fuerte de Villalobos se vuelva a la orden de San Juan. Después de esto,
deseando don Alvar Núñez Ossorio, conde de Trastamara, gran Valido del rey don
Alfonso XI, tener el señorío de Villalobos, dio al Prior de San Juan… y el
prior le dio en cambio el Castillo de San Pedro de la Tarce, y la casa de
Villalobos, precediendo para esto Bulla del Pontífice Juan XXI concedida en
Aviñon a 13 de las Kal de Julio año XI de su pontificado, que corresponde al
año 1327...[4]”.
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La
orden de San Juan pudo tener el castillo de Villalobos desde 1294 o lo más
tarde eb 1301 en que muere doña Inés Rodríguez. Si el Infante don Juan se lo
manda devolver a la orden en 1319, pudo haber caído en su poder pocos años
antes.
Dice
Lobato Vidal[5] que
el castillo de Villalobos se sitúa al sureste del casco de población, justo en
el actual pago de “Barrionuevo” y estoy completamente de acuerdo, pues la
nomenclatura de sus calles (Barbacana, Cubillón) son sugerentes, y la
arquitectura de la barbacana resulta evidente.
El 13
de marzo de 1356, En la relación de donaciones que Inés de la Cerda hace al
convento de Santa Clara de Villalobos hay una tierra que cita: ”tras el castiello nuevo[6]”¿Había
un castillo viejo y nuevo, o el nuevo estaba sobre las ruinas del viejo? Lo que
está claro es que el “castillo nuevo” no quiere decir que fuera algo nuevo en
el pueblo, porque la existencia años atrás de un castillo ya está demostrada.
El recinto aún puede adivinarse en la estructura cuadrada de Barrionuevo, donde el ángulo noroeste aún aprecia el fundamento de su torre cuadrada. La calle se llama “Cubillón”. Otra evidencia es el resto de barbacana aún existente separando este castillo del resto de la muralla, y donde se adivina que antiguamente existiría un portón de entrada de considerables dimensiones.
Para
protección, y sobre todo para el control fiscal del comercio existía también
una tapia murada con base de piedra y lienzos de encofrado de tapial. El
testimonio más antiguo aparece en un documento del convento, donde se apunta el
primer proyecto del monasterio, “frente a la puerta del Burgo”[7].
Entiendo, por la descripción subsiguiente que se trata de alguna puerta de este
muro situada saliendo por el Pocito.
Posteriormente
aparece otro testimonio durante el asedio del rey portugués João I, y su suegro
el duque de Lancaster, que estuvieron personalmente acampados fuera de este
muro de Villalobos en mayo de 1327.
En la nomenclatura de las calles podemos
encontrar el recuerdo histórico de la existencia de esta construcción. Y es de
agradecer que la permanencia de estos pagos como nombre de la calle
correspondiente ayuda a encontrar los vestigios de la vieja muralla:
Fueravilla, Afueras de San Pedro, Ronda de las Monjas, Ronda Rallo, Cubillón.
La muralla siguió cumpliendo funciones de control, de la seguridad por las
noches, y para la recaudación de impuesto del comercio, sobre todo de vinos.
Pero ha ido viniendo a menos a lo largo del siglo XX.
La presencia de los
caballeros de San Juan en el castillo.
Ya vimos algunos
hechos en relación con la Orden Hospitalaria y su presencia en Villalobos.
La orden de San Juan se dedicaba
prioritariamente a construir y gestionar hospitales para transeúntes y
peregrinos. Como se atisba en algunos documentos, su relación y propiedades en
la parroquia de San Salvador pueden hacer pensar que fueran en realidad éstos
los frailes fundadores del hospital de La Trinidad en Villalobos. Este hospital
estaba situado en la colación de San Salvador, y muy vinculado a la parroquia
desde siempre. No obstante, la primera constancia documental hace referencia al
Hospital de la Trinidad de Villalobos, en manos de la orden de caballería de
Santiago, en 1507.
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Cruces de las
órdenes de Caballería: 1.- Orden de
los Hospitalarios de Jerusalén. También llamados de San Juan Bautista u Orden
de Malta. 2.- Orden de
Caballería de Santiago. Los del reino de León, encabezados por el Monasterio
de San Marcos, se llamaban específicamente “Santiago de la Espada” |
40
1160, diciembre, 30
La condesa Teresa Fernández dona al Hospital de San Juan de Jerusalén una heredad llamada Villacevala situada en el valle del río Valderaduey, entre Villamayor y Villardefallaves. La heredad se la había dado el conde Osorio, su marido, en arras de lo que había heredado del conde Rodrigo, su hermano, el cual a su vez lo había heredado de Fernando Meléndez. Y había un pacto en el matrimonio para dar esta herencia por parte del superviviente entre ambos.
Barquero Goñi: Los
hospitalarios… pg 23. Texto completo en Carlos
de Ayala, nº 86
43
1163, marzo, 29
Ciprián Pérez dona a la Orden de San Juan
Bautista un tercio de la iglesia de San Salvador de Villalobos, y otro tercio
«in pignus» por diez maravedís de mis sobrinos, hijos de Rodrigo Yáñez.
Siendo condesa tenente de Villalobos doña Teresa.
Ayala Martínez, Libro de
Privilegios… nº 89
62
1221, noviembre
14, Zamora
Pacto entre Alfonso IX y sus hijas, las infantas Sancha y Dulce, de una parte, y Gil Manrique, de la otra, por el que el rey y las infantas se comprometen a defender el castillo de Gil en Villalobos, rindiendo éste, a cambio, pleitesía y homenaje al rey y a sus hijas, siendo confirmado el pacto en la curia plena del rey, y en concilio.
ACL Tomo VI, Nº 1903
RAH O-15, fº 88 a 91 (copias)
64
1224, junio
Don Fernando González de Villalobos entrega a la Orden de San Juan cuantos bienes posee en las «villulas» de Maire y Fresno.
Entre los testigos aparece:… de Villalupez: Johanes Petri, presbiter.
&&&&Ayala
Martínez, Libro de Privilegios… nº 240
65
1227, julio 3
Rodrigo Fernández de Villalobos ofrece a la religión de San Juan su alma y su cuerpo y todas las heredades que tiene en Fuentes de Roperio sacando lo que se llama Fontoria. Y así mismo su madre doña Elvira da otra cuarta parte y heredad. Y al prior Fabian Sánchez con licencia del Gran Maestre, Fran de Barron, le da el dicho Rodrigo Fernández por los días de su vida ciertas heredades en Villalobos y Villanueva y San Esteban del Molar, y en Palaçuelo y en Vega.
RAH Colección
Salazar y Castro, M-59, folios 167 a 168v, otra copia en O-3, fol 132
79
1327
En 1327 el papa Juan XXII autorizó al prior de la Orden de San Juan en Castilla para que permutara con Álvaro Núñez Osorio dicha fortaleza y la casa de Villalobos por los derechos reales de las bailías hospitalarias de Valdeguareña, Castronuño, Villaescusa, Fresno el Viejo, Paradinas de San Juan, Cuenca y Wamba.
Barquero Goñi, Los
caballeros Hospitalarios en España, pag. 60
[1] Barquero Goñi, op. cit.pg. 24 con dos notas que dicen que
Ribota es en la actualidad un campo a 5 km al Oeste de Villalpando. Ribota está localizado en el libro de Luis
Calvo Lozano: “Historia de Villalpando”
[2] Real Academia de la Historia: Colección Salazar y Castro, M-59, folios 167v a
168, otra copia en O-3, fol 132
[3]Fernando Menéndez, hijo de Menendo Pérez y María
Núñez. Menendo era castellano. Fernando aparece repetidamente en el séquito de
la reina leonesa Urraca. Martínez Sopena: Parentesco y poder en León… Biblioteca de Historia. CSIC. 1990. pg. 86
[4] Salazar y
Castro: Historia genealogica de la
casa de Lara, Tomo III, Pág 450.
[5] Lobato Vidal,
José Carlos: Castillos y murallas
en la provincia de Zamora. Zamora 1997 Pág
111 y sgts.
[6] Vaca Lorenzo: “Documentación Medieval de Las Clarisas de
Villalobos”. Documento 24.
[7] Angel Vaca Lorenzo: Idem. Documento 12





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